entorno

El Vallejo acogedor

Illana es un municipio de la provincia de Guadalajara perteneciente a la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha (España) y situado en la Baja Alcarria, con una población de 828 habitantes y una extensión de 70,33 km², se encuentra a 750 msnm.

Se ubica equidistante de las capitales de provincia de Guadalajara, Madrid y Cuenca a unos 90 km. Situada en un estrecho barranco y dominada por altos cerro es atravesada por 2 pequeños arroyos de caudal constante.



Urbanismo

La villa de Illana, cuyo nombre procede del latín “Juliana”, se divide en tres zonas, la villa, la solana y la umbría. La villa en el centro del pueblo, la solana en la vertiente dominada por el barrio de las cuevas y el cerro Chichagatos e iluminada por el sol de medio día y la umbría, en la vertiente que apoya al norte donde encontramos el Zacatín, el Puntio, la fuente de los tres caños y el palacio de Goyeneche. En medio de las dos vertientes se encuentra el barranco o arroyo de la Fuentevieja.

Nuestra historia

La historia de Illana y los curiosos avatares que en ella han sucedido a lo largo de los siglos por su condición de cabeza de importantes territorios de la Orden Militar de Calatrava la hacen acreedora de un interesante muestrario de edificios y obras de interés artístico en su conjunto urbano. Edificios de cal y canto, de tapial rellenando los huecos de los entramados de la madera y muchos singulares con esquinas y portaladas de sillería tallada son los que forman el conjunto urbano que hacen de Illana una luminosa población alcarreña.
Sus calles son estrechas y sin aceras, a excepción de la de “Las Parras” que recorre al pueblo de este a oeste.

Hasta la tercera parte de la población de Illana vivió en tiempos pasados en el barrio de las cuevas por la condición escalonada del terreno en que se ubica el pueblo. Actualmente se conservan una docena de estas casas cuevas, de las más de 50 que llegó a haber. En tiempo estas cuevas también sirvieron de bodegas, en pleno Siglo de Oro español Illana tuvo fama de uno de los mejores vinos de Castilla, así se sirvió en el Palacio del Infantado en el recibimiento del rey Felipe III tras su boda, hoy apenas quedan viñas.

Urbanismo

De las ermitas existentes la principal es la de Nuestra Señora del Socorro, patrona del pueblo, a la que sus habitantes (illanitos) le cantan:

Santa Maria, Madre de Dios. Ampara noche y día al pobre pecador. Tú eres toda la esperanza del pueblo de Illana. Danos tu bendición.

La iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción es del siglo XVI en su cabecera, siendo rehecha y terminada en el XVII y restaurada por el tesón y coraje de todos los illanitos en 1999 y gracias al donativo de José Anastasio Cuesta de Corpa. Iglesia de una sola nave con 3 tramos, en la cabecera un crucero con bóveda de crucería que alberga un impresionante retablo Barroco sin dorar, obra del taller de los Churriguera.

Otros monumentos destacan: el palacio de Goyeneche (hoy en ruinas), el arco del Puntio junto al ayuntamiento, la Plaza Mayor con su típico pilón de dos caños, calles como Las Parras, Chichagatos, Fuentevieja, Pilarejos o Tenerías y barrios como el del Zacatín de los más típicos y antiguos de Illana.

Personajes

En la calle del Puntio, nº 8 nació en 1541 Fray Melchor de Prego Cano, Santo dominico al que se le atribuyen muchos milagros, abogado de tempestades y tormentas salía a la calle y mirando al cielo hacia pronóstico “este año será bueno de melones, o de patatas, o de judías…” y los agricultores illanitos sembraban de aquello que el Santo decía pues siempre acertaba y las cosechas eran estupendas. En la villa aún se recuerdan algunos de sus milagros, algunos relacionados con la resurrección de niños fallecidos.

Costumbrismo

Peculiar expresión del pueblo son los cánticos como las tiritainas de San Isidro, las coplas alusivas a los problemas de la agricultura, las leyendas, poesías que corren de boca en boca sin conocer su autor. La más popular de las leyendas es la de “La mora encantada”, dicen que en un paraje de altos roquedales, a la orilla izquierda del valle que de Aldovera va a Vallaga, donde se ven oquedades que se comunican entre sí, vivía una princesa mora que de día permanecía escondida y por las noches salía.

Folclore popular

Como corresponde a todo pueblo tan noble y antiguo. No faltan las leyendas y cuentos populares en relación a la mítica figura de “La Pantasma” o a la “Mora Encantada” (con una novela del mismo nombre del autor S. Tapia, natural de la villa).

El término “La Pantasma” es propio del entorno (“región de la baja Alcarria”), hace referencia a un ser que se aparecía durante la noche a lo incautos que se atrevían a andar por la calle. Este ser de apariencia humanoide, iba ataviado o tapado con una sábana, de hay la derivación del término “Fantasma”. Según la tradición, esta era una excusa para asustar a los niños y así convencerles de que se acostarán pronto. Sin embargo hay referencias documentales a sus apariciones en la época del marqués Juan de Goyeneche. Al parecer podía ser una maniobra o subterfugio, amparándose en el mito popular, que algunos lugareños aprovechaban para arreglar sus cuentas.
El cuento popular de la “Mora Encantada”, fue transmitido de padres a hijos en forma oral. Llegando hasta nuestros días en forma de cuento que las abuelas narran a sus nietos. No obstante, básteme señalar que durante más de cien años el territorio de Iluliana (“Antigua Illana”) fue “tierra de frontera” entre las dos Españas (“la musulmana y la cristiana”). Hasta la reconquista de la sierra de Altomira por parte de Alfonso VIII (“El de las Navas”) a principios del siglo XIII.

Por tanto no es de extrañar, que aunque bastante perdido, parte del acerbo y patrimonio cultural del pueblo vea implícito las referencias medievales en su costumbrismo y folklore.

Referencias

La Leyenda de la Mora Encantada y Ruta de la Mora

Recópolis y La Ciudad de Recaredo

La Leyenda de la Mora Encantada

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